El Cinquillo
El juego del cinquillo es un juego de cartas que se juega con la baraja española y en el que pueden jugar de 2 a 6 jugadores.
El objetivo es ser el primero en quedarse sin cartas en cada ronda para llegar al límite de puntos que se ha establecido antes de empezar la partida.
Hay dos modalidades principales: el cinquillo clásico y el cinquillo cabrón.
Normas
Las reglas del cinquillo mezclan parte de azar con algo de estrategia aunque son bastante simples si las comparamos con otros juegos de cartas.
Antes del comienzo de la partida se establecerán los puntos que habrá que superar para que un jugador gane la partida.
Reparto de cartas
En el cinquillo se reparten las cartas dependiendo el número de jugadores que vayan a jugar la partida:
- 2 jugadores: Se reparten de 10 a 15 cartas a cada jugador y el resto se quedan como mazo para robar.
- 3 jugadores: Se reparten 13 cartas para todos, excepto para el que reparte que se queda con 14 cartas. En la ronda siguiente se repartirán 14 cartas al jugador que está en la derecha y así sucesivamente.
- 4 jugadores: Se reparten 10 cartas a cada jugador.
- 5 jugadores: Se reparten 8 cartas a cada jugador.
- 6 jugadores: Se reparten 6 cartas a cada jugador y el resto de cartas se dejan como mazo para robar.
Desarrollo del juego
El objetivo del cinquillo es ser el primero en quedarse sin cartas y para ello pondremos cartas de manera ascendente o descendente en forma de escalera tomando como base los cincos y que son los que le dan el nombre a este juego.
El primer jugador en comenzar la partida será el que tenga el 5 de oros y lo pondrá en mitad de la mesa.
El jugador que tenga a su derecha tendrá que echar una carta con la que se pueda hacer escalera por arriba o por abajo u otro cinco de otro palo, es decir, podrá echar un seis de oros (escalera por arriba), un cuatro de oros (escalera por abajo) u otro cinco.
El hecho de poner un cinco se considera «abrir» un nuevo palo y el resto de jugadores podrán poner cartas en orden ascendente o descendente de manera igual que en el caso de los oros. Un jugador solamente podrá poner cartas sobre los palos que ya están abiertos.
Los jugadores echarán una carta por ronda y el turno va de derecha a izquierda. Si alguno de los jugadores no tuviera ninguna carta para poder echar, pasarían el turno y, en caso de haber mazo para robar, robarían carta.
Si un jugador tiene cartas para echar, obligatoriamente tiene que echar una sobre la mesa. No podrá pasar la jugada porque «le convenga» en una jugada concreta.
Cuando un jugador se quede sin cartas ganará la ronda y se le sumarán las cartas de todos los compañeros que no hayan colocado sobre la mesa. Cada carta cuenta un punto, independientemente del valor de la carta en sí.
En la siguiente ronda empezará el jugador que esté a la derecha del jugador que ha sacado en la primera ronda. En esta segunda ronda no será necesario que abra la ronda con un cinco de oros si no que podrá sacar cualquier cinco para comenzar la ronda.
El primer jugador en llegar al límite de puntos acordado al inicio de la partida será el ganador.
Estrategias
El cinquillo depende en gran parte del azar y de las cartas que te toquen. Sin embargo, puedes utilizar alguna estrategia que te ayude a ganar la partida.
En el cinquillo lo más complicado es situar los Reyes y los Ases, ya que ambos están en los extremos de la serie y, por lo tanto, necesitas que se pongan el resto de cartas anteriores antes de poder poner las tuyas.
Teniendo esto en cuenta, siempre hay que intentar posicionar estas cartas las primeras para no tener problemas de cara al final de la partida por lo que se pueden abrir las series hacia el lado que mejor nos convenga.
Por ejemplo, si tenemos un rey de copas, un seis de copas y un cuatro de copas y únicamente se encuentra el cinco de copas sobre la mesa, pondremos el seis de copas para forzar que el resto de participantes pongan cartas superiores al seis y sea más fácil situar el rey.
Además, con la jugada anterior nos podríamos guardar el cuatro de copas para el final de la partida ya que estaríamos bloqueando a todos aquellos que tuvieran el tres, dos o As de copas y nos daría algo de ventaja sobre el resto.
El Cinquillo Cabrón
Una modalidad también muy extendida del cinquillo es el cinquillo cabrón.
Al cinquillo cabrón se juega de la misma manera que al cinquillo clásico con la salvedad de que se puede poner cualquier carta en una serie, siempre que sea del mismo palo, bloqueando las cartas que estuvieran entre ellas.
Por ejemplo, si tenemos un cinco de copas podremos poner un caballo de copas en la serie, bloqueando el seis, siete y sota de copas.
Las cartas que han sido bloqueadas no pueden jugarse durante esa ronda y los jugadores que las tengan se las tendrán que quedar en su mano durante toda la ronda.
A diferencia del cinquillo clásico, donde los reyes y los ases son las peores cartas, en esta modalidad son las mejores cartas ya que nunca pueden ser saltadas.
Se terminará la ronda en el momento en el que ya no se puedan situar más cartas sobre la mesa o si alguno de los jugadores se quedara sin cartas.
Cuando se termine la ronda, ganará el jugador que menos cartas tenga en su mano. Si hubiera empate se repartirían los puntos entre los jugadores que hayan empatado.