El Tute
El tute es un juego de cartas muy similar a ir de últimas en el guiñote por lo que si eres un aficionado a este juego la dinámica te será muy familiar.
El objetivo es ganar el máximo de puntos en la partida y se puede jugar a una partida solo o pactar que gane el que haya ganado un número determinado de partidas.
Se juega con la baraja española y pueden jugar de 2 a 4 jugadores.
Normas
El objetivo del juego es obtener el máximo número de puntos por partida. Los puntos de cada carta son:
- As: 11 puntos
- Tres: 10 puntos
- Rey: 4 puntos
- Caballo: 3 puntos
- Sota: 2 puntos
- Resto de la cartas: Ningún punto
Hay que prestar especial atención ya que en este juego se intercambian el valor del caballo y de la sota, que normalmente suele valer más en otros juegos de cartas similares.
Reparto de cartas
En el tute el reparto de cartas se realizará dependiendo del número de jugadores que jueguen la partida:
- 2 jugadores: se repartirán 8 cartas a cada jugador, se pondrá la siguiente carta boca arriba y el resto de cartas se dejarán en un mazo para robar.
- 3 jugadores: se repartirán 12 cartas a cada jugador quitando todos los doses por lo que se quedará una baraja de 36 cartas. La última carta determinará el palo de triunfo.
- 4 jugadores: se repartirán 10 cartas a cada jugador. La última carta determinará el palo de triunfo.
Las cartas se repartirán de una en una y de izquierda a derecha.
Dependiendo del número de jugadores el tute adquiere distintos nombres y la jugabilidad cambia un poco por lo que primero se va a explicar la modalidad de 4 jugadores que es la más común y luego el resto de variantes dependiendo del número de jugadores.
Desarrollo del juego
En la modalidad de cuatro jugadores, a la hora del reparto de las cartas, el que reparte en la primera partida se hará a sorteo y se dice que «es mano». En esta modalidad se puede jugar por parejas o de manera individual.
El jugador que reparte las cartas, una vez barajadas, le dará el mazo al jugador de su izquierda para que corte, y repartirá las cartas de una en una y de izquierda a derecha. Antes de finalizar el reparto enseñará la última carta al resto de jugadores antes de quedársela y será la que determine el palo de triunfo. Se dice que esta carta «es la que pinta».
Cuando el jugador que es mano echa una carta el resto de jugadores estarán obligados a realizar una de estas acciones:
- Asistir y montar: Si un jugador tuviera cartas del mismo palo con el que se ha empezado la baza, tendría que echar una carta de ese mismo palo (asistir) y además superar la mayor carta que se haya echado de ese palo (montar). Si no tuviera una carta del mismo palo para superar las cartas del resto de jugadores, podría echar la carta que quisiera de ese palo.
- Fallar: Si un jugador no tuviera cartas del mismo palo de salida, estará obligado a fallar, es decir, a echar un triunfo siempre superando a las cartas que haya encima de la mesa.
- Si no pudiera asistir ni fallar podría echar la carta que quisiera de su mano.
Los jugadores echarán una carta, en orden, de izquierda a derecha desde el jugador que ha sido mano.
Ganará la baza el jugador o pareja que haya echado la carta más alta del palo de salida o el que haya echado el triunfo más alto. El jugador que se haya llevado la baza, será el que empiece en la siguiente baza (será «mano»).
El jugador o pareja que se lleve la última baza se llevará «las 10 últimas» y se sumarán 10 puntos extra en el recuento final.
Cuando ningún jugador tenga cartas en su mano se hará el recuento de puntos y ganará el jugador o pareja que más puntos haya conseguido.
Los cantes
Si un jugador tiene un rey y un caballo en su mano de un palo que no es triunfo y hace baza, podrá cantar «veinte en… (el palo que sea)» que sumarán 20 puntos extra en el recuento final.
En caso de que el cante (caballo + rey) fuera del palo de triunfo entonces cantaría «las 40» y se sumarían 40 puntos extra en el recuento final.
En ambos casos el jugador sólo podrá cantar si ha ganado la baza anterior.
Tute habanero (2 jugadores)
El tute habanero es la modalidad del tute para dos personas.
En el tute habanero se reparten 8 cartas a cada jugador de una en una y la siguiente se deja boca arriba encima de la mesa y será la que determine el palo de triunfo durante la partida. El resto de cartas se dejan como mazo para robar.
Durante el desarrollo de la partida habrá dos fases:
- La 1ª fase en la que cada jugador robará después de cada baza y en la que solo estarán obligados a asistir en caso de que el rival haya echado un triunfo, aunque no estarán obligados a montar.
- En la 2ª fase, cuando ya no haya cartas para robar, donde entrarán en juego las mismas reglas que para el tute clásico de 4 personas.
Se podrá cantar en cualquier momento siempre que se haya ganado la baza anterior y se tengan las cartas correspondientes.
Si un jugador tuviera el siete de la carta que pinta (palo de triunfo) y la carta que pinta fuera una carta mayor que el 7 (As, Tres, Rey, Caballo o Sota) podría cambiar la carta siempre que hubiera ganado la baza anterior y antes de robar la siguiente carta.
Lo mismo pasaría si tuviera el dos del palo de la carta que pinta aunque en este caso sólo podría cambiarlo por la carta que pinta si esta fuera una carta sin puntos (Cuatro, Cinco, Seis o Siete) y hubiera ganado la baza anterior.
La partida la gana el jugador que supere los 100 puntos. Si los dos jugadores superaran los 100 puntos, ganaría el jugador que más puntos obtuviese.
Si, por el contrario, ningún jugador superara los 100 puntos en una primera partida, se haría una segunda partida que se denomina «de vueltas». En este caso no se haría el recuento al final de la partida si no que se haría después de cada baza y se sumarían a los puntos obtenidos en la primera partida.
El primer jugador en superar los 100 puntos gana la partida.