La Brisca
La brisca es un juego de cartas para 2 o más jugadores aunque por lo general se suele jugar entre 2 o 4 jugadores, en cuyo caso se jugaría por parejas.
Se juega con la baraja española de 40 cartas pero dependiendo del número de jugadores se puede añadir una segunda baraja para darle algo más de complejidad y que la partida no se acabe tan pronto.
El objetivo es conseguir el mayor número de puntos ganando bazas a lo largo de la partida. Se puede jugar a una partida o a un número determinado de partidas consensuado al principio de la partida en cuyo caso ganará el jugador o pareja que supere el número de partidas estipuladas.
Normas
El objetivo de la brisca es ganar el máximo número de puntos a lo largo de la partida y para ello es importante tener en cuenta el valor de cada carta.
En la brisca, los puntos de cada carta son:
- As: 11 puntos
- Tres: 10 puntos
- Rey: 4 puntos
- Caballo: 3 puntos
- Sota: 2 puntos
- Resto de cartas: Ningún punto
Reparto de cartas
Si estamos jugando por parejas, para empezar la partida cada jugador cogerá una carta y se enfrentarán los dos jugadores que hayan sacado las cartas más altas contra los que hayan sacado las cartas menores.
Reparte el jugador que haya sacado la carta más alta. Barajará las cartas y le dará el mazo al jugador que esté a su izquierda para que corte y después repartirá tres cartas a cada jugador, de una en una y de derecha a izquierda.
La siguiente carta del mazo la pondrá boca arriba sobre la mesa y será la carta «que pinte», es decir, la carta que determinará el palo de triunfo. El jugador que esté a la derecha del que reparte será «mano», es decir, el que empiece a jugar.
Desarrollo del juego
El jugador que es mano podrá echar la carta que quiera y el resto de jugadores echarán una carta en orden de derecha a izquierda. A diferencia del tute, no tienen ni que asistir ni que montar, por lo que podrán echar la carta que quieran.
Ganará la baza el jugador o pareja que haya echado el triunfo de mayor valor o, en su defecto, el que haya echado la carta más alta del palo de salida (el palo con el que ha salido el jugador que ha sido «mano» en esta baza).
Después de cada baza, cada jugador robará una carta del mazo, en orden, de derecha a izquierda, siendo el primer jugador en robar carta el jugador que se ha llevado la baza anterior. El jugador que ha ganado la baza anterior será «mano» en la próxima baza.
Cuando se acaben las cartas para robar y no le queden cartas a ningún jugador se procederá al recuento de los puntos y ganará la partida el jugador o pareja que más puntos haya conseguido.
Señas permitidas en la brisca
Un jugador no le podrá enseñar ni decir al otro componente de su pareja las cartas que tiene. Sin embargo, y aunque parezca increíble, hay una serie de «señas» permitidas en la brisca que sirven para ayudarse con el compañero y que los contrarios no se enteren.
Las señas permitidas en la brisca son:
| Seña | Carta a la que corresponde |
| Alzar los ojos | As de triunfo |
| Guiñar un ojo | Tres de triunfo |
| Extender los labios hacia delante | Rey de triunfo |
| Torcer los labios hacia la derecha | Caballo de triunfo |
| Sacar un poco la lengua | Sota de triunfo |
| Torcer la cabeza hacia un lado | Briscas (ases y treses de palo distinto del de triunfo) |
| Cerrar un momento los ojos | No tener triunfo |
| Soplar un poco | Para pedir al compañero que juegue carta de tantos que no sea brisca ni triunfo |
| Se le mira fijamente | Para preguntar al compañero qué cartas tiene |
Por supuesto, dependiendo de la zona o región en la que se juegue, es posible que las señas varíen o que incluso no estén permitidas durante la partida.